AVISO DE SERVICIO PÚBLICO

Todos los nombres e identidades de las personas nombradas en este blog, se mantienen en secreto (salvo excepciones). El único que puede publicar su verdadera identidad en este blog, es Sergio (o sea, yo). Cualquier comentario y/o opinión (¿comentario y opinión son lo mismo? ¿si no?) vertido acerca de la temática del blog y de las personas "implicadas" en el mismo, no es responsabilidad absoluta del autor. Gracias.

¿Por qué hago esto? Simplemente para especificar.

SOBRE LAS CANCIONES

Muchas de las canciones presentes en los posts de este blog pueden encontrarse en el playlist ubicado entre los gadgets.
Mostrando entradas con la etiqueta shock. Mostrar todas las entradas
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martes, 24 de agosto de 2010

Causa sin efecto (o efecto sin causa)

No sé por qué no puedo dejar de pensar en ti
por algún u otro motivo, es inevitable

Hay algo en ti que capta mi atención constantemente
tu forma de pensar, tu mirada, tu sencillez

Y aún así, no siento nada
¿Será que es muy temprano aún para sentir algo?

¿O será que mi fé se ha perdido?
¿Mi devoción?

No sé como recuperar esas ganas, esa fé que antes solía tener
No sé si es el proceso de metamorfosis

No sé que es

Quiero que me digas quién eres, y por qué estas aquí, de una buena vez

Mientras tanto, espero aquí sentado, en mi habitación
No puedo hacer nada más. De pronto, mi subconsciente se quedó sin ideas



Escuchando: Songs of Faith and Devotion - Depeche Mode

domingo, 4 de abril de 2010

Máquina

"Who's so phony and always surrounded?
Stop your screaming, no one can hear
All the scars on your skin: 'Post no bills'..."


Son casi las mismas imágenes que nos ven todas las noches
Y aún así te resistes, pequeña máquina, a encontrar tu camino
Dando vueltas y vueltas alrededor del mismo punto en el mapa

Cuentas los días, los números, las ideas, las pérdidas y las ganancias
Cuentas las horas, los minutos, los segundos
Y tu espera nunca termina, te encuentras muy lejos
En ese círculo vicioso lleno solamente de hojas

Esas mismas hojas que nunca sintieron el soplo del viento
Ese mismo viento que se lleva tus gritos a algún lugar lejano
Lejos, muy lejos de aquella vieja procesión



Son ellos, tus devotos hombres, que van en busca de ofrendas
Y terminan llenos de cicatrices más profundas que la piel
Llenos de furia en los ojos y cansancio de por medio


"...who you were was so beautiful
Remember who, who you were"


Y aún tus devotos siguen buscando en ojos de otros
En ojos de ídolos de barro, en seres superiores
Entre lejanas tierras y un sol que no brilla
Buscando acortar la distancia que nos separa

Esa distancia que cada vez se hace más grande en tu alma
Que se llena de lágrimas al verme desaparecer ante esos mismos ojos
que algún día nos verán desaparecer miles de años después


"Hide from the mirror - the cracks and the memories
Hide from your family, they won't know you now
For all the holes in our souls host no thrills..."




Aquella imagen, fuente de colores y estigma de demás ilusiones
¿Cuántas veces he repetido los mismos códigos una y otra vez?
¿Cuántas almas más tendrán que venir hasta aquí para morir en vano?

No encuentras tu rumbo, maldita máquina, egocéntrica
Te pierdes en cada imagen, como si fuera todo un mundo
Y nos haces llorar con tanta emoción...
...que ya no hay más lágrimas que llorar
No hay más voces que escuchar, más aire del cual respirar

Y no les basta a tus esclavos hablar de un pronto final
Que no estamos lejos de él, sino cada vez más cerca

Suenan entonces los vidrios y los cristales, se asoman los mortales
Ese miedo tan lejano que perfora las almas vuelve a nosotros...
...cual soplo de aquel viento de invierno gris


"...who you were was so beautiful
Memories who - who you were"


Y aún sigo viendo en mis ojos, cómo nos vamos alejando
Cómo nos refugiamos en estas cápsulas llenas de miedo y frío
Cómo nos rehusamos a perder el temor de acercarnos
Cómo nos rendimos ante esta máquina llena de complejos y dudas

Llévame a un lugar lejano, donde no existan los complejos
Donde no existan los salarios, la perfección, y las distancias
Donde no estén aquellas imágenes que solíamos ver años atrás

Llévame a recordar esas viejas memorias, hoy tan lejanas
Llévame muy lejos, pequeña anónima, pero siempre cerca a ti

Llévame a casa.




Versos tomados de la canción Screenager, de Muse

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Tres puntos

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGH

(Rayos, ¿por qué?)

En verdad, no saben lo mucho que me está costando sobreponerme a esto. No tienen idea.

(Lo siento, pero la ira se está apoderando de mi cada vez más rápido. Tal vez, nunca antes haya experimentado tanta ira como ahora, pero bueno, así puede suceder)

Punto número 1:
Si, es imposible. Definitivamente lo es.

Punto número 2:
No, no seas egoista.

Punto número 3:
Lo consiguió.



No, ya no... por favor, ayúdenme a quitarme este vicio, esta adicción.
Si, es una adicción.

Que alguien me ayude a sacar esto de mi mente. Siento que voy a seguir enloqueciendo. ¿Qué más sigue? ¿Seguir golpeando contra la pared?



La verdad, ya no siento tanta pena y arrepentimiento, eso ya pasó. Ahora siento ira y rabia, porque cada segundo que pasa siento que me estoy equivocando con esto. ¿Acaso no hay salida para esto? ¿Será que todo esto acabará cuando finalmente llegue el momento? ¿Será que esto acabará cuando se acabe por el otro extremo?

Bueno, si así tuvo que pasar alguna vez, que pase. No me importa.

No me importa si el camino tuvo que ser otro, o si las elecciones tomadas fueron diferentes a las previstas. O si el destino puso una oferta que es imposible de rechazar, tomando en cuenta las probabilidades y las pautas de un funcionamiento a la perfección. No.

Ya no me importa.

Si, creo que después de todo, ya no importa cumplir las promesas que hice en el pasado. Mejor dejar que las cosas caigan por su propio peso.



Bueno, creo que ya fue suficiente.

(Como se nota que no me gusta perder, ¿no? Debería aprender a ser un mejor deportista.)

Ya, ya fue. Al carajo con esto.

Perdí.

Nota: Creo que este fue el post más emo de The outcast. Tanto así que no me importa sufrir un mal etiquetado. Lo siento.

Y no, no tengas miedo.

UPDATE: A la mañana siguiente de escribir esto, me puse a pensar de que tal vez, fuí demasiado lejos con esto. Lo siento mucho, no fue mi intención expresarme de esta manera. No se que me pasa en verdad.

martes, 8 de septiembre de 2009

Idiota

Bueno, por ese título, pensarán que hay mucho por decir.

Y la verdad, es que no lo hay. (¿o si?)

Solamente se, que en todo este tiempo me comporté como un idiota.



Si, fui un completo idiota y un egoista de mierda.

Sufriendo, sufriendo y sufriendo por la misma huevada, y me olvidé de lo más importante. De los sentimientos de otras personas, de ESA persona.

Me olvide de su sufrimiento, de sus pesares, de su duelo, de su melancolía. Me olvide de todo. Y solamente me preocupé por mi. Trataba de buscar aliento en mucha gente (y en cierto modo lo conseguí, lo cual agradezco), cuando en realidad, era ella quien necesitaba ese aliento, esa motivación, esas ganas de salir adelante y vencer cuanto obstáculo se encuentre en su camino.

Es decir, es acerca de ella, no de mi.
Si, que egoista.

Y eso es lo que más me parte el corazón. Mierda, ¿por qué?

En estas últimas horas, me he estado sintiendo horrible, lamentándome por haber estado dando importancia a cosas sin sentido, cosas que nunca, pero NUNCA podrían haber pasado. Debí pensar más en lo que iba a pasar, en lo que significaba todo esto. Eso en lugar de estar creando cosas que al final, solamente sirvieron para aumentar más el sufrimiento, la represión y el recuerdo que sentía. La desesperación y la ansiedad hicieron carne molida de mis sentimientos, y ya no puedo hacer nada.

No, si hay algo que puedo hacer aún. No me daré por vencido.

Ahora, siento que debo cumplir las promesas que hice hace poco. Si, juro que la haré sonreir, aunque sea lo último que haga. Esto no acabará así.

"I travel half the world to say
You are my muse..."



"Regala una sonrisa" me dijo una persona hace un buen tiempo. Y eso es lo que haré.

Lo siento, pero, por primera vez en la historia, me arrepiento de haber escrito lo que escribí en el pasado aquí en The outcast.

(Prometo que trataré de prestar más atención a los detalles la próxima vez)



Oh si, agradezco una vez más a Vania, por escribir lo que escribe en su blog. Todos tus posts son tan pero tan inspiradores, no se como lo haces la verdad. Te lo agradezco de corazón.

(yeah! diva xD)
ehem... chiste privado.



Nota (y para terminar): Y bueno, si ya conseguiste lo que pensé que buscabas, me alegro mucho de verdad. Lo que más me importa ahora, es que estés feliz. No importa como, pero eso me hace sentir mejor.

Ahora si, me voy con un cargo de conciencia tremendo.
Eso creo que fue todo por hoy, nos vemos queridos outcasters.

viernes, 28 de agosto de 2009

Séptima: Cuenta atrás

-¡Oh no! ¿En serio?
-Si, y no sabes lo horrible que me siento. De verdad, jamás pensé que él haría eso.
-Yo tampoco, pero... la verdad Angela no se que decirte.
-Lo se Chris, se que poco puedes hacer, pero te agradezco mucho por escucharme.
-No hay de que, sabes que siempre voy a estar contigo.
-Si, tienes razón, pero es que... no se, Michael me prometió que nunca lo haría.
-Yo también pensé que nunca lo iba a volver a hacer... es decir, Michael se veía tan decidido.
-Me siento tan tonta por haberle creído.
-No digas eso, todos cometemos errores, y a cada rato.
-Si pues, pero bueno, como te dije antes, gracias Chris, eres un gran amigo.
-De nada Angela.
Lo que me acababa de enterar, era horrible. Michael y Angela rompieron, y yo ni me lo esperaba. Supuestamente ellos tenían una relación estable, y este shock si que fue fuertísimo. Por un momento me pregunté: ¿Por qué tienen que haber tantos shocks seguidos? ¿Acaso alguien me había mandado una maldición del mas allá? Si no era así, simplemente estaba enloqueciendo o tenía mala suerte para este tipo de cosas.

Sentía pena por Angela. Ella era una buena persona y solía ser muy feliz. Verla así simplemente me rompía el corazón. No me gustaba que sufra mucho por ese tipo de cosas, pero por otro lado, Michael era uno de mis mejores amigos y no podía hacer nada. Se que a veces el siempre hace mal las cosas, pero esta vez creo que se había pasado de la raya.

Por alguna extraña razón, me sentí muy egoísta cuando Angela me contó lo que pasó. Sentí que, al estar sufriendo demasiado por Nadine, me estaba comportando de una manera no adecuada. Es decir, habían otras personas que necesitaban de mi o que tal vez se sientan peor. Angela y Michael llevaban casi nueve meces como pareja. Yo y Nadine teníamos apenas una semana. Se que no puedo reprimir mis sentimientos ni compararlos con los de otros, pero en verdad, me sentí pésimo al ver así a Angela. Tampoco era por menospreciar a Nadine. Después de todo, yo la amaba y no era mi intención ignorarla del todo. Eso ni en mis peores sueños.

El resto de la fiesta pasó normal. No tuve oportunidad de contarle a Angela lo que pasó en los últimos días con respecto a Nadine, pero al menos pude distraerme un poco y conocí a algunas personas. En realidad, no me gustaba ir mucho a fiestas. Muchas veces lo consideraba como una pérdida de tiempo, y me aburría mucho. Pero esta vez, tengo que admitir que estaba tan necesitado de distraerme, que dio cierto resultado.

A la mañana siguiente, me desperté a las doce del mediodía. Bueno, me despertaron.

Era otra vez Sarah, y tenía otra noticia de último minuto. Ella era la primera que se enteraba de todo lo que le pasaba a Nadine, y me sentía un poco mal por que ella tenga que decirme todo lo que pasaba a cada rato. Apreciaba mucho lo que ella hacía por mí, y la verdad, no encontraba la forma de agradecerle todo eso. Yo también la ayudaba en algunos problemas que ella tenía, pero tras hacer un balance de todo, mi deuda con Sarah era una deuda que tal vez nunca podría pagar.

-Chris, ¡te he estado llamando toda la noche de ayer!
-Lo se Sarah, tuve que salir, lo siento. -dije con voz somnolienta.
-No te preocupes, ya pasó. Eh... hay algo que tengo que contarte.
-Déjame adivinar, es sobre Nadine, ¿cierto?
-Si, pero es algo terrible.
-¿Qué? ¿Todavía sigue mal?
-No, ya está bien. Le dieron de alta esta mañana.
-De acuerdo. Entonces, ¿qué pasó?
-Se va en un día.
Y otra vez...
-¿Qué? ¿Lo dices en serio?
-Chris, ¿Cuándo te he mentido?
-Lo se Sarah, pero es que... he recibido demasiados shocks últimamente. Ya no se que pensar.
-Te entiendo. Se que es difícil, tanto para ti como para mi. Nadine es mi amiga, y me siento terrible por todo lo que ha pasado en los últimos días. Más allá de eso, me duele que tenga que irse tan pronto. La voy a echar de menos.
-Yo también. En verdad, no sabes cuanto te agradezco lo que haces por mi Sarah. Deberían nombrarte persona del año.
-No tienes por que Chris. Sabes que siempre te voy a apoyar en lo que sea. Tú también me has ayudado bastante antes, y eso también te lo agradezco mucho.
-Lo se Sarah, lo se...
-Bueno Chris, debo irme. Mamá me llama, quiere que la ayude en no se que cosa.
-De acuerdo, hablaremos luego.
-Vale, cuídate mucho.
-Hasta luego.

Me levanté inmediatamente de la cama, me alisté, y salí corriendo de mi casa, rumbo a la casa de Nadine.

Había una ruta directa para llegar hasta allá, tomando un bus. No era tan complicado después de todo, pero me moría de ganas por verla, sabiendo que esta vez el tiempo era más corto. Otra vez se activó ese chip en mi mente que decía que ya no importaba nada más, que no había riesgo que correr, tal como sucedió ayer en la tarde cuando fui al hospital a ver a Nadine.

Sin duda alguna, esta vez me sentí más necesitado de ella, y al final, terminé pensando que yo había enfermado peor que Nadine. Lo peor, es que el diagnóstico decía que debía pasar mucho para poder salir de alta. Esto únicamente lograba que me precipite más cada segundo que pasaba.

Cuando llegué, toqué la puerta. Ella salió.
-¡Chris! ¿Qué estás haciendo aquí? –me miró sonriente y sin ganas de estrangular a alguien.
-Nadine, se que en tu mente quieres matarme, pero, necesitaba verte. –me detuve por un instante– Si, también se que estoy cometiendo demasiados errores, y que debería estar ahora mismo en un manicomio, pero... te amo. No puedo estar sin ti.
-Eh, Chris, no tienes de que preocuparte. Yo... más bien, creo que te debo una disculpa. No te traté como tal vez debí haberlo hecho desde el principio.
-No, la culpa es mía. Desde el principio. Fui un idiota.
-¡No digas eso! –su sonrisa se transformó en reproche.
Me quedé en silencio por unos segundos, mirando hacia abajo, y le respondí
-Bueno, ya pasó, ahí quedará.
-De acuerdo. –volvió a sonreír.
Cambié el tema.
-Te vas mañana, ¿cierto?
-Cierto. Creo que Sarah no lo haría mal como agente de noticias. –me dijo riéndose.
-Si. Que mujer tan chismosa. –le seguí.
-Bueno, yo creo que a ella no le va a gustar eso que acabas de decir.
-No hablaba en serio.
-Más te vale Chris.
Nos pusimos a reír. Me encantaban esos momentos, y me encantaba su risa. Era tan... única, como ella.
-Y, ¿a qué hora es el vuelo?
-En la mañana. A eso de las siete.
-¿Tan temprano?
-Si, lo sé. Papá no pudo reservar otro vuelo.
Puse cara de decepción. Nadine me miraba tristemente, pero no decía nada.

Lo primero que se me vino a la cabeza en ese momento fue que tal vez no iba a poder despedirme de ella en otra oportunidad, así que, decidí actuar de una vez.
-Bueno, creo que... hasta aquí llegamos.
-Si, tienes razón.
-Claro.
Otra vez nos quedamos sin decir nada.

-¡Christopher! –gritó.
-¿Qué sucede Nadine? –le pregunté sorprendido.
Me abrazó fuerte.
-Te voy a echar de menos.
-Yo también Nadine, yo también. –me quedé sin palabras como muchas otras veces.
-¡Mírame! –me dijo. Tenía los ojos llenos de lágrimas. Otra vez me sentí mal.
Y nos quedamos mirándonos por un instante, hasta que nos besamos otra vez.

Sea como sea, éste iba a ser el último beso. La última vez que iba a contemplar sus labios. La última vez que iba a decirle sin palabras cuanto la amaba. La última vez que me sentiría tan fuera de este mundo, como nunca antes lo había hecho, y todo gracias a esa maravillosa persona que era ella. Ya no habría próxima vez. Ya no la habría...

Pasaron dos minutos, y volvimos a mirarnos. Ella recostó su cabeza en mi hombro y nos mantuvimos abrazados todo el tiempo que pudimos.

-¿Nadine? –gritó una voz desde adentro de la casa.
-¡Oh no!, es papá. –dijo ella.
Traté de responderle con calma.
-Bueno, será mejor que me vaya.
-¡Chris, espera!
-Si.
-Gracias por todo.
-A ti Nadine. Gracias por ser mi peor pesadilla. Nunca te olvidaré.
-Ni yo, simple mortal. –seguía con lágrimas, pero ahora sonreía.
Nos soltamos lentamente.
-Adiós. –le dije casi sin fuerzas.
-Adiós...

Entonces, comencé a caminar rumbo a casa.



"If I only knew the answer, and if all our days are numbered... then, why do I keep counting?"



Comunicado: Debido a razones personales y, por una cuestión de privacidad, les informo que este ha sido el último capitulo de la historia publicado en el blog. Si, tenía planeado llegar hasta más lejos y profundizar en la historia, pero por un momento me di cuenta que debí parar y llegar hasta cierto punto. Hay algunas personas que conocen y entienden las razones previamente mencionadas, y la verdad, les agradezco de corazón por su apoyo constante. Mis disculpas por el final no tan feliz, y espero que sea de su comprensión. Gracias.

Y bueno, finalmente, gracias a The Killers por esa maravillosa canción llamada Why Do I Keep Counting?, sin la cual no habría terminado este post.

(Update 29-08: Si, para TI, que estás leyendo esto, o que probablemente ya lo leiste, sé que tal vez no me encuentre dentro de las posibilidades, así que, suerte con eso.)

martes, 18 de agosto de 2009

Detour

Bueno, primero las disculpas del caso.

Hace dos semanas, dije que ya no iba a hablar más del asunto. Que no iba a escribir más acerca de ti en The outcast.

...

Pero las ganas de desahogo de Sergio pudieron una vez más con su razonamiento lógico.

Eso si, prometo que este si será el último post. EL ÚLTIMO.
En definitiva. Lo juro por la memoria de Kurt Cobain.



Ya ahora si comenzaré.



Y es que hace dos semanas...
...pasó algo.

Recibí un shock tremendo, así, enorme y fuerte. Sentí como si mi casa hubiera sido derrumbada por un terremoto o como si la memoria del disco duro de mi computadora hubiera sido consumida por un virus.

Que buenas descripciones, ¿no?

La verdad, no sabría como describirlo, pero si fue algo fuerte. Fuertísimo.

Y bueno, no puedo negar (ni fingir) de que en estas últimas dos semanas, he sido otro. Marcado por las circunstancias de la vida, cegado por los juegos del destino. Ese destino en el que tu tanto crees y te sientes intrigada. Si, bien decias que amabas todo eso.

Y justamente, esa es la razón por la cual, ya fue todo.
La razón por la cual terminé de convencerme de que es imposible. Al cien por ciento.

Mi cabeza ha estado dando vueltas por miles de lugares que antes no había explorado.
Me puse a pensar en el pasado, en el presente, y sobre todo, en el futuro.

Todos mis planes, mis ilusiones. De verdad, nunca habia visto mi mente tan a futuro... como lo había hecho esta vez.

La verdad, es que, es tan difícil encontrar a alguien como tu. Alguien, que tenga ese carisma, esa sensibilidad, esa forma de pensar, esa mística. Nunca habia conocido a alguien como tu, lo juro.

Si, se que tal vez no te conozco lo suficiente como para decir esto. En el peor de los casos, me hubiera gustado conocerte más. Ser tu amigo, tu compañero.

Me hubiera gustado hacer un montón de cosas contigo. Ir a diferentes lugares, pasar momentos únicos, reirnos mucho. Hubiera sido genial.

Solamente fueron sueños que duraron (y que duran) hasta ahora. Por más que trato de expulsarlos de mi mente, no puedo. Se quedan. Y no se por cuanto más se van a quedar, pero he llegado a una conclusión.

Ya no vale la pena seguir así.

Lo único que queda a partir de ahora es... ser amigos.
Solo amigos.

Y la verdad, me gustaría agradecerte por tu amistad, por todas esas cosas pequeñas que hemos pasado, que pasan, y que están por pasar. Me gustaría agradecerte el ser como eres, de corazón.

Y juro que lo haré. Antes de que se acabe el tiempo.

Bueno, manos a la obra.

Después de todo, tengo que intentarlo, no me queda de otra.
Es difícil, pero no imposible. Oh no, si que no lo es.

Es lo mejor.

Solamente, se que quedarás en la memoria de este blog. Y no solo en los posts, sino en alguna otra parte del mismo. ¿Lo sabrás?... da igual.

Tal vez esto haya sido innecesario, pero ya nada es necesario cuando pienso en ti.

Son solo juegos mentales, es todo.



Y, para terminar.
A esa persona en especial. Gracias por darme ese shock.
Era lo que tenía que pasar alguna vez :)

Si, lo prometo.



Hasta entonces.



"This is the end, beautiful friend..."

YA, terminé.
Y esto también terminó. SE ACABÓ.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Segunda: Causa y Efecto

Bueno, mi último intento de escape del bloqueo de escritor (o de las PCA como diría Nela Canela).

Si desean saber que paso antes de esto, vayanse al archivo no estadístico y busquen el post "Escena". Sino, van a estar más perdidos que un cartucho de Super Nintendo en una laptop.

Chiste monce, olvídenlo.

En fin, ahi va.



Ahí estaba ella, con la mirada perdida, vagando por las hojas de los árboles del parque. No entendía en verdad lo que estaba pasando. Era Nadine, a pocos metros de mí, tal vez... con un mensaje que dar.

Juro que me quede pegado a esa imagen por varios segundos, hasta que ella volvió la mirada hacia mí. No pude evitar hacer un tic, pero que se podía hacer.

Si, esa mujer me dio un ataque sorpresa.
-Nadine, eh... hola
-Hola Chris
-¿Qué tal? ¿Cómo la estas pasando?
-Bien, todo bien. Como siempre
-Me alegra saber que todo está bien.
De pronto, algo interrumpió en la conversación
-Chris, ¿vienes o no?
-Un momento, yo los alcanzo luego. –volteé y dije.
Nadine sonrió al ver que dije esas palabras. Le devolví la sonrisa cuando volví la mirada hacia ella. Finalmente, ella fue la que rompió el hielo, y de que manera.
-Eh, Chris, yo...
-¿Quieres ir a tomar un café?
-De acuerdo

Ese no era el escenario apropiado para conversar sobre eso. Fuimos a la cafetería que está a tres cuadras del campus. Me encantaba ir ahí, la verdad. Siempre que estaba cansado luego de clases, iba por una taza de café para calmar el ambiente. A veces también pedía café con hielo, cuando necesitaba refrescarme. Era genial. Y mejor aún si el café de ese lugar sabía muy bien.
-Buenas tardes, ¿Puedo tomar su orden?
-Agua sola –dijo Nadine.
-¿Estás segura que no quieres nada más? –pregunté.
-No, está bien Chris, no te preocupes. –respondió con una sonrisa burlona.
-De acuerdo, yo quiero un café capuccino, y un pedazo de pastel de naranja.
-¿Algo más?
-No, nada más –repuso Nadine. Que atrevimiento para decirlo.
-Muy bien. Volveré con su pedido.
-Gracias.

La verdad, todo el tiempo que estuvimos en la cafetería, nos la pasamos hablando sobre otras cosas. Sobre la última vez que hablamos con Sarah, sobre las canciones que estaba escribiendo para el grupo, sobre un concierto que iba a haber en unos meses, y para el cual la fecha de inicio de venta de entradas se había aplazado unos días. En fin, varias cosas que no tenían absolutamente nada que ver con el tema principal. La causa de todo lo que estaba pasando. El motivo que nos tenía yendo y viniendo como si fuésemos un sube y baja con dos niños jugando de manera inocente, pero que en realidad conocían el motivo de ese sube y baja. Su mecanismo, su equilibrio, su funcionamiento. Era muy comparable con esto, o en el peor de los casos, con una montaña rusa, si es que lo ponen de un modo más... ¿extremo?

-Eh, la cuenta por favor
-Si señor
Me volví hacia ella.
-Nadine, déjame pagar todo.
-No.
-Por favor, ¿si?
-Que no.
Ella siempre tenía esa costumbre de negarme el pagar todo. O sea, ella no siempre iba a estar pagando. Yo me sentía algo molesto, pero bueno, así era ella. Y para variar, sabía mis pensamientos de memoria. Sabía que posiblemente, acepte un no por respuesta. Genial.

Al salir del local recibí en mi móvil un mensaje de uno de mis amigos:

“Hey, ¿que paso? ¿Tu chica te secuestró o te diste cuenta que no ibas a poder con nosotros en el pool?”
-¿Quién es? –preguntó Nadine. No era su costumbre preguntar por la gente que me llamaba o mandaba mensajes.
-Mis amigos. Dicen que la pasaron bien en el pool. –mentí.
-Oh, ¿por qué no fuiste?
-Porque tengo prioridades.
-Vaya, que ordenado que eres Chris, me sorprendes.
Parecía que Nadine jugaba sus cartas de manera perfecta. Apuesto que sería una perfecta jugadora de póker. Claro, si es que supiera jugarlo. Ahora que recuerdo, prometí enseñarle una vez a jugarlo, pero se hizo imposible por los acontecimientos del fin de semana pasado.

Llegamos a su casa, y nos sentamos en uno de los escalones de la entrada.
-Y bueno, creo que... se te olvidó algo. –dijo ella.
-¿En serio? Que despistado.
-¡Ja!
Tardamos unos segundos en poder mirarnos a la cara, y cuando sucedió, fuimos acercándonos poco a poco, hasta que nuestros labios se cruzaron.
Fue algo tan... natural. Ambos nos dejamos llevar como no lo habríamos hecho en el resto del día. Debo admitir que extrañaba esos labios, pero ahora eran diferentes. En serio, parecía que era otra Nadine. No era la Nadine loca e ingenua que le gustaba hacer acopio de sus pensamientos, de sus frases, de sus palabras fuera de serie, y de su personalidad intro-extrovertida. No era la Nadine que yo conocía, y esos no eran sus encantos únicos de ella. Era una Nadine más, atrevida, desenfrenada, como quien va manejando en una motocicleta sin saber como hacerlo.

Luego, ella se detuvo, y cambió su mirada. Nadine había vuelto.
-Chris...
-Dime amor.
-Lo siento.
Esas dos palabras me dejaron en shock.
-¿Por que? ¿Ahora que ocurre?
-Tengo que decirte algo.
-Dime.
-Me voy. –dijo con lágrimas en los ojos.
-¿Qué?
-Si, me voy. Y no se si vuelva algún día.
-Pero, ¿Cómo? ¿A dónde te vas?
-A España.
-¿España? ¿Cómo así?
-Si, me voy a España. Viajaré dentro de una semana.
-Pero... ¿por qué? –No sabía que decir. Esto no me lo esperaba de ninguna manera, Nadine me dió un golpe bajo.
-Lamento si no te lo dije antes, pero... es que Chris la verdad te amo tanto. Y nuestra relación se ha vuelto tan... asediada por cosas ajenas a nosotros, y no quería que lo supieras. Supuse que me odiarías.
-Estás loca. –le dije sin trabas.
-Por ti.
-Eso no cambiará.
-Te lo aseguro.
Nos quedamos en silencio por diez segundos. Hablé yo.
-Y, ¿por qué viajarás?
-Eso no te lo puedo decir, lo siento.
-¿No me lo puedes decir? Genial.
-Es que de verdad no puedo. No es tan fácil como parece Christopher.
-¿De veras?
-Arg, ya ves. No me entiendes.
-Si te entiendo, solo que, no puedo imaginarme algo que sea demasiado malo para que no pueda saberlo.
-Pues imagínalo.
-De acuerdo.
Pasó otro silencio de diez minutos. Esta vez habló ella
-Debo irme
-¿Por qué?
-Porque si. Punto.
-Como tu digas.
Nos despedimos con un beso, otra vez, pero este fue más pausado y pacífico que el primero.
-Cuídate. –le dije.
-Lo haré. Tu también.
-Gracias.
Sonrió de forma natural, como me gustaba, y entró a su casa.



Bueno, ahora me toca agradecer a las siguientes personas (o grupos de personas):
-The Dresden Dolls
-Muse
-Jack White
-Coldplay
-Buck-Tick

Si no fuera por ustedes, no habría intentado siquiera escribir algo, gracias infinitas.

Ahora si, me voy a jugar PES 2009, que mi jugador del modo Become a Legend está en el año 2015, juega en el Man U, y es el goleador de la Liga Inglesa con 40 goles, wow. Intenta superar eso Berbatov.

¿Super Nintendo? ¿PES 2009? Demasiados videojuegos por hoy.

Au revoir.

lunes, 27 de julio de 2009

Shocks and aftershocks

"Say it'll make you insane
and it's bending the truth
You're to blame
For all the life that you'll lose and
You watch this space
But I'm going all the way
and be your slave to the grave
I'm the priest god never paid"

No pude encontrar un preámbulo mejor que este. En fin, ahi vamos



Mi cabeza está que da vueltas y vueltas con las diferentes opiniones de la gente



-No, no es nada malo, ten fe

-¿De que hablas? Vamos, no te des por vencido.

-Este... si claro, continua

-Todo estará bien, no hay de que temer.



Pues, tienen razón hasta el punto que voy a explotar.



Y todo es porque...

Porque no tienes idea
Carajo, ¡que no la tienes!

Lo gritaré desde lo más alto de una montaña, ¡lo juro!
(esperando el final, ugh, que aburrido)



Como me gustaría poder comprender todos tus secretos, tus pensamientos, tus sufrimientos, tus angustias, tus recuerdos. Me pierdo entre estas ganas y ya no hay vuelta que darle. Se que es dificil, y no es para menos, pero soy un cobarde.

Si, lo soy, un cobarde que no tiene idea de como se siente al ver tus ojos en esa foto. Ver tus suspiros, tu risa, y muchas cosas más que me hacen caer en lo más profundo de este abismo

Tengo una palabra para describirte. Perfección
Eso es lo que significas para mi, perfección. Eres la persona que siempre soñé, la cual me entiende de principio a fin y me hace reir en los momentos más dificiles.

El problema es... que la perfección no existe, nada es perfecto en este mundo.
Si, todos lo saben, y está mas claro que el agua.

Pero lo que todos no saben, y lo que tu no sabes, es que quiero romper los esquemas de la perfección. Quiero intentar ser por una vez en la historia perfecto, y a tu lado. Quiero que seamos una mancha negra en el blanco interminable del mundo. Quiero morir en el intento de descubrir porque somos así y porque dejaste esta marca en mi. Quiero que entiendas.... que entiendas...

En fin, no importa, ya tiré demasiada leña al fuego.



El problema no eres tu, soy yo... solo yo

...perdóname.